martes, 15 de febrero de 2011

Big Bang!, prontamente Bang! cuando desaparece todo ese Big

Sin afán de desahuciarnos, sin querer lograr que dejemos de creer, y mucho menos sin afán de asustarnos con tal onomatopeya (bang!) , he de dejar en claro que enamorarse de una manera más sensitiva o carnal, es una gran experiencia que repetiría, porque he de confesar, que en realidad la "normalidad" no es un estado que yo elegiría.


Éramos felices, o nos decíamos felices, porque cuando niños no teníamos las mismas necesidades actuales, y un simple papel y colores nos hacían el día, de amor no pedíamos mas que compañía, la costumbre no existía porque nos rodeábamos de todo aquél que compartiera un paseo en bicicleta, el descuido no era visto como un crimen porque la diversión se presentaba para todos absolutamente y nadie se quedaba sin ella. Tomarse las cosas personales no era nuestro ideal, nuestra memoria tan corta que el día siguiente compartíamos dulces de nuevo.
Conocimos todos los males, los practicamos, tenemos víctimas o llegamos a ser víctimas de todas las circunstancias humanas, tenemos y/o somos la persona en quien se puede descargar todo, frustraciones y quejas del mundo, el ser maltratable, que soporta verdaderamente nuestro veneno. Y también quizá a veces no tanto, somos y/o tenemos la mejor compañía, a quien mostrarle colores y formas, compartir risas, con quien pasar los mejores días... Y es en su mayoría; lo que nos motiva, el saber que si nos peleamos; mañana alguien da a torcer la mano y nos podemos seguir besando, al fin que; si nos peleamos hoy, mañana podemos dedicarnos canciones y poder seguir abrazándonos, porque nos soportamos bipolaridades, porque nos amamos.
La normalidad quizá ahora sea para mi cosa de cobardes o desafortunados...

No hay comentarios.: