viernes, 29 de abril de 2011

Tu estancia en algunas de mis letras

"Si no puedo estar contigo, al menos, puedo dejarte estar entre mis letras"

Tu silencio me obligó a callar también, hace tiempo que había perdido la costumbre de regalarte palabras en vivo, por lo que en ese lapso desubicado que tuve; temblé de miedo, miedo de verte y volver a amarte, entonces, aparté mi vista, cerré los ojos, los apreté con mucha fuerza, esperando que al abrirlos desaparecieras. Y claro, no sucedió, por lo que me enfadé, pensando en: qué te creías al adjudicarte el derecho de ser mi inspiración, puesto que por dentro también me hubiera gustado decirte mucho, pensé sobre si me amaste o si nunca lo hiciste, por sobre si me haces sufrir, o si yo también te lastimé.
Hasta que llegaron las primeras palabras en un tema de conversación casi sin importancia, y aún así con todo mi desinterés en ese tipo de temas en los que sinceramente nunca compartimos gustos, disfruté escucharte nuevamente, como no lo había hecho bastante tiempo atrás, y a juzgar por la curva que iban formando mis labios hasta formar una sonrisa, me sentía a gusto, me hiciste un instante feliz, pasó de nuevo y sin darme cuenta, que mi nivel de querer hacia ti, aumentó al menos un poco, despertó.... hasta que desapareciste, como es usual en ti, yendo y viniendo incluso en mi pensamiento. Me enfadé de nuevo por no saberte olvidar, por no saberte odiar, y aún manteniendo una sonrisa por el rato compartido, sigo enfadada porque me tienes aquí escribiendo por ti, con ese derecho de ser mi inspiración que no te puedo quitar.

lunes, 25 de abril de 2011

Mas lejos que la Luna

"Varios kilómetros, tan inservibles para el olvido,  por tu afán de hacerte sentir tan cerca, y la tristeza de saber que llegaría con menos dificultad a la Luna, "

La ciudad, se iba perdiendo entre montañas, ciudad en la que quizá también estabas tu, y yo permanecía con la posibilidad de que te perdieras de igual manera entre montañas, pero la noche hizo nuevamente de las suyas, me regaló una luna incompleta, tal cuál me sentía yo, sin ti... y lo despejado del cielo limpio descubrió varias estrellas, que bien me hubiera gustado compartir contigo. Y así permanecí pensando bastante tiempo en si te acordarías de mi tanto como lo hacía yo de ti, buscando una anécdota en la carretera, para tener un buen tema de conversación contigo, pero la luna me recordaba que tenía que calmar todas mis emociones, me hacía caer en cuenta de que no estarías más, incluso al regresar. Se compadecía la luna de mi, se compadecía y nos mirábamos, obligando a las nubes a que desaparecieran, para que no termináramos tan solas como de costumbre.
Toda mi compañía de Luna incompleta, tanta tristeza me recordaba su estado tan como el mío, que me hubiera gustado no verla, pero a fin de cuentas es ella quien te dediqué varias noches, te la regalé completa... y a pesar de sentirse rechazada, siguió acompañándome hasta que juntas por fin, a solas lloramos la distancia que me separaría de ti... esa distancia de la cual jamás regresarás, ni a mi retorno a la ciudad.

martes, 19 de abril de 2011

Tu lluvia

"-Te esperaré. Te prometí, mientras tu lluvia no cesaba..."

-Te esperaré aunque el día en que regreses, sea el día final del mundo, aunque sean solo unas horas las que comparta contigo.Terminaba mi promesa con desesperación, para convencerte de que regresaras algún día, mientras tu tormenta continuaba empapándome... hasta que te marchaste, y terminé en el piso sufriendo en cada relámpago de tu recuerdo. Hasta que no te vi mas y decidí emprender camino a casa, a pie bajo tu lluvia, caminé incluso bajo el granizo que creo lo helado de tu corazón, y me golpeaba verdaderamente fuerte. Anduve hasta que el el camino desapareció, no pude ver mas allá de mis pasos, que marcaban el andar de mi tristeza, mis lagrimas inundaban mis ojos impidiéndome ver alrededor, y lluvia que salpicaba en la acera iba creando bruma.
Seguí caminando kilómetros de duelo, de recuerdos y pronto, mis lagrimas desaparecieron, perdiéndose junto con el resto de la lluvia, y perdidos por el camino se fueron mis motivos de tristeza. Seguía caminando, y la lluvia, tu lluvia, iba cesando, todo se iba disipando, volvía mis vista hacia el frente, que me presentaba calles limpias y solitarias, y al andar unos pasos mas levanté aún mas la vista, que ahora presentaba un cielo despejado... y sigo empapada de tu lluvia, pero el clima te advierte que pronto secará.

miércoles, 13 de abril de 2011

Pasto y nubes nuevamente, de pronto: tu...

"No me la había pasado nada mal hasta entonces, pero contigo, al parecer, me la puedo pasar mejor..."

Recuerdo haber visto verde y azul, pasto y nubes, una y otra vez. Caía sin fin, giraba con la contrariedad que crea el viento, me divertía. Pasto y nubes nuevamente, de pronto: tu... me detuve, y aunque percibí todo tan fugaz, la despedida del sol me avisó que llevaba la mañana y hasta el atardecer admirándote.
El atardecer pasó, había un solo medio sol desapareciendo en el horizonte, y sin darme cuenta estaba ahí, tomándote la mano, junto a ti, a continuación perdiéndome ahora con tu voz, con tus historias hasta que la ultima estrella apareció. 
Me pregunto qué tanto eres que me haces sonreír durante toda tu estancia, que tanto contienes que siento tanta primavera en el corazón. 
En brazos entrelazados terminamos, hombros cómodos para recostarse, caricias, nuestros cuerpos cobijándose hasta el amanecer, medio sol apareciendo al horizonte saludándonos, y el resto de la naturaleza despertando, creando el romance perfecto para besarnos. Yo, disfrutando el sabor de tus labios, tanto como disfruté la primera vez que te vi, tanto como la calidez de tu mano, como la calidez de tu voz en voz baja. Después de tu beso, aún en voz baja nuestros te quiero,  tu sonrisa... mi mañana empieza a girar, y al girar quizá esté el pasto, quizá estén las nubes, ahora lo interesante es que estás tu, y el viento nos mece...